¿Por qué pasa esto?

Usted sabe qué se siente cuando tiene un ataque particularmente malo de enrojecimiento facial: esa comezón que arde y quema, que comienza en su estómago y se eleva hasta su cara; las ronchas rojas que de pronto parecen aparecer de la nada.

Es bastante obvio lo que está pasando afuera de su cuerpo. Pero, ¿qué pasa adentro?

Para la mayoría de las personas, sentir una ruborización en la cara después del ejercicio o tras un momento embarazoso es una sensación completamente normal. La ruborización se provoca en la medida en que la sangre sube hacia la cara, transportada hasta ahí por lo vasos sanguíneos que todos tenemos debajo de la superficie de nuestra piel.

Sin embargo, para las personas con enrojecimiento facial asociado a la rosácea, esta subida de sangre se incrementa. Los vasos sanguíneos debajo de la superficie de la piel no están funcionando tan bien como deberían y como resultado, la sangre que sube hasta la cara es mucha. Sabemos que esto da lugar a más ruborización, más enrojecimiento y más molestias.

La buena noticia es que existen nuevos tratamientos médicos que han sido diseñados para reducir este exceso de flujo sanguíneo. Al calmar los vasos sanguíneos debajo de la piel, estos medicamentos pueden ayudar a regular la circulación y reducir las ruborizaciones siguientes. Por supuesto, los tratamientos como estos necesitan ser analizados con un dermatólogo o profesional de atención médica. Haga clic aquí para saber cómo hablar con su médico acerca de las posibles soluciones para usted.